LA MANZANA
La manzana es el alma de la sidra. Solo una acertada combinación de variedades dulces, ácidas y amargas nos proporcionan unas cualidades inigualables en la obtención de sidra natural de calidad, rica en aroma, color y sabor.
En Sidra JR somos conscientes de ello por eso cuidamos de nuestros cosecheros (productores) para que pongan toda su atención en el cuidado, selección y recolección de nuestra manzana. Estos cosecheros están repartidos por diversos lugares de nuestra geografía, (Proaza, Teverga, Villaviciosa, Llanes, Cangas de Onis...) los años en los que por la veceria no disponemos de suficiente manzana asturiana traemos de Vivero (Galicia) Normandia (Francia) una pequeña parte. También tenemos pumaradas propias, tradicionales y de manzana seleccionada destinada a la denominación de origen.
Cuando la manzana alcanza su grado óptimo de maduración se recoge en las pumaradas y la trasladamos a la bodega realizando un primer control visual del fruto rechazando todo aquel que no este sano y limpio. Descargado en los manzaneros aprovechamos la fuerza del agua para lavar el fruto y mediante flotación transportarla por unos canales hacia una cinta que lo eleva a un escogedor donde se realiza manualmente el escogido del fruto rechazándose aquel que no reúna las cualidades exigidas. Este escogedor lo bascula directamente en la mayadora (trituradora) donde es triturado en el tamaño justo para que una vez dentro de las prensas no se deshaga y suelte todo el mosto limpio, sin impurezas.
Obtenido el mosto mediante una bomba lo trasladamos y depositamos en los toneles o depósitos para que realice la primera fermentación a la temperatura adecuada. En los menguantes de los meses comprendidos entre diciembre y mayo realizamos los tresiegos (mezcla de la sidra de diferentes sabores para conseguir un resultado final equilibrado) dejando luego que la fermentación siga su curso (siempre con la temperatura controlada) y la sidra alcance los parámetros y el sabor adecuado para su embotellado.


